El marxismo occidental
Según Merleau-Ponty (1955, 298), Marx imaginaba el "futuro no capitalista" como "un Otro absoluto", es decir, como una ruptura total y sin continuidad alguna con el capitalismo. Esa manera de pensar el futuro como un corte radical es muy típica del marxismo europeo, pero en Oriente casi no aparece. Allí, en países pobres y con economías muy frágiles, antes que soñar con destruir de raíz al capitalismo había un interés fuerte en aprovechar sus "maravillas": ese poder enorme de desarrollo productivo que el Manifiesto comunista reconocía en el propio capitalismo (mew, iv, 465). Por eso Mao podía afirmar en 1940 que su revolución buscaba, antes de llegar al socialismo, "allanar el terreno para el desarrollo del capitalismo". Se trataba, claro, de un capitalismo limitado y bajo control político, pensado como etapa necesaria hacia transformaciones más profundas. Seguir leyendo →